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Riesgo, violación de los derechos humanos en la cadena de suministro ¿Qué hacer?

por | May 21, 2022 | Blog, Compliance en las distintas áreas e industrias | 0 Comentarios

Comparte: CARLOS A BOSHELL NORMAN

Sin duda alguna, las empresas deben mirar hacia el futuro con el objetivo garantizar respuestas adecuadas que protejan los derechos de los trabajadores en sus cadenas de suministro y, por ende, la viabilidad y sostenibilidad de su propio negocio. La lógica de ahorro de costos y contratación de riesgos expone, finalmente, a las empresas a debilidades estructurales que este tipo de crisis no hacen más que agudizar.

Las violaciones a los derechos humanos en la cadena de suministro son un problema mundial desde hace tiempo y pueden ser difíciles de controlar y mitigar. De acuerdo con un informe de 2018   de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU y la Fundación Walk Free, casi 40,3 millones de personas están sometidas a alguna forma de esclavitud moderna y el 71 % de las víctimas son mujeres y niños.

Entre los riesgos para los derechos humanos en la cadena de suministro global se encuentran:

  • El trabajo forzoso
  • El tráfico de personas
  • El trabajo forzoso como pago de deudas
  • Las restricciones a la libertad de asociación y el derecho a los contratos colectivos
  • Las condiciones de trabajo deficientes, poco higiénicas o inseguras
  • El trabajo infantil ilegal
  • Las horas de trabajo excesivas
  • El trato duro e inhumano
  • Discriminación

En la mayoría de los casos, las violaciones a los derechos humanos en la cadena de suministro se deben a una mala gestión o a prácticas de explotación. Las investigaciones demuestran que el 57 % de las empresas tienen una visibilidad deficiente en todas sus cadenas de suministro, y que solo un 23 % tienen un marco creíble de mapeo de redes de proveedores, lo que es especialmente desafiante para las empresas que dependen bastante de proveedores externos.

Los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y DDHH (PRNU) establecen la responsabilidad de las empresas de tomar las medidas necesarias para poner fin o prevenir situaciones que contribuyan o puedan contribuir a generar consecuencias negativas sobre los derechos humanos, directas o indirectas. por ende, así una empresa no contribuya directamente a generar impactos negativos sobre los DDHH, sí debe ejercer influencia sobre sus proveedores y contratistas para que gestionen las consecuencias negativas sobre los DDHH que se deriven de las operaciones, productos o servicios suministrados a la empresa. Así mismo, los Principios Rectores reconocen que, si bien una empresa no ejerce el 100% de control sobre sus socios comerciales, su valoración del desempeño en materia de DDHH no puede desconocer su relación con proveedores y contratistas.

Los impactos negativos y las vulneraciones sobre los DDHH pueden ocurrir en cualquier eslabón de la cadena de suministro, desde los proveedores y contratistas directos, subcontratistas, sin olvidar las terceras partes involucradas que nos lleva a un cumplimiento con la responsabilidad de respetar los DDHH, la organización debe entender los riesgos e impactos de sus operaciones derivados de las relaciones comerciales con proveedores y contratistas especialmente.

En una economía globalizada, el modelo de tercerización ha mejorado la eficiencia de los negocios y las economías de escala, asimismo, la conformación de cadenas globales de suministro ha brindado oportunidades importantes de desarrollo y generación de empleo en muchos lugares, sin embargo, en ocasiones, este modelo de tercerización puede propiciar la fragmentación de las actividades de la empresa en su cadena de suministro. Ello ha complejizado y generado grandes retos para las empresas a la hora de gestionar los riesgos e impactos en derechos humanos (DDHH) y Derecho Internacional Humanitario (DIH) derivados de las actividades de sus proveedores y contratistas.

En este sentido, atendiendo la idea de “responsabilidad extendida del productor”, las empresas deben tener en cuenta dentro de su ejercicio de debida diligencia los riesgos sobre DDHH que se derivan de las actividades y operaciones en su cadena de suministro y que terminan repercutiendo sobre la continuidad, reputación y viabilidad de las operaciones de la empresas, que en el ejercicio de su debida diligencia en DDHH, deben tomar las medidas necesarias y hacer esfuerzos para que sus proveedores y contratistas respeten los DDHH y gestionen sus impactos negativos. Así mismo, deben identificar a través de un análisis de riesgos e impactos bidireccional, las situaciones o actividades que puedan generar impactos sobre los DDHH para evitar toda complicidad activa o pasiva (acción u omisión), y contribuir o participar en cualquier actividad que pueda conducir a la vulneración de derechos.

Los lineamientos que deberían tener las empresas en el ejercicio de la debida diligencia en DDHH en sus cadenas de suministro, parten de:

  1. Gestión responsable y transparente en sus relaciones con proveedores y contratistas,
  2. Brindar a las empresas elementos suficientes para gestionar riesgos e impactos en su relacionamiento con proveedores y contratistas mediante un enfoque preventivo, sin desconocer la potestad de las empresas de tomar medidas correctivas en el caso de que el comportamiento de un proveedor o contratista sea contrario al respeto de los DDHH.
  3. Establecer programas de desarrollo de proveedores e implementación de acciones de seguimiento para integrar a la gestión de DDHH de la empresa los riesgos e impactos asociados a su cadena de suministro.

Ahora bien, revisando metodologías para que el empresario que hace parte de la cadena de suministros tenga una orientación, articulación e implementación podemos encontrar la aplicada por los miembros de Guías Colombia, quienes toman como referente lo que hoy en día se conoce como el marco de Naciones Unidas en el campo de empresas y DDHH, que se funda en tres pilares:

  1. La obligación de los Estados de proteger contra los abusos de DDHH por terceras partes, incluyendo empresas, a través de políticas, regulaciones y medidas apropiadas.
  2. La responsabilidad corporativa de respetar los DDHH, lo que implica actuar con la diligencia debida y evitando afectar los derechos de otros
  3. Un mayor acceso de las víctimas a medios de remediación efectivos, jurídicos y no-jurídicos.

Existen múltiples formas de gestionar los riesgos relacionados con los derechos humanos en su cadena de suministro de la siguiente manera:

  1. Mapear minuciosamente las cadenas de suministro clave. Las empresas deben realizar un mapeo de sus cadenas de suministro hasta el nivel de adquisición de productos o materias primas, debe conocer las certificaciones, los seguros y la formación de cada persona para garantizar una cadena de suministro sólida.
  2. Realizar una evaluación de riesgos de los Asociados de Negocio y sus prácticas de contratación. Es fundamental que las empresas evalúen minuciosamente a cada asociado de negocio de la cadena de suministro y revisen sus prácticas de contratación y trabajo para identificar cualquier forma potencial de abuso o violación a los derechos humanos.
  3. Realizar auditorías de segunda parte a de todas las prácticas laborales de forma presencial. El cumplimiento de las políticas y principios laborales de una empresa por parte de un proveedor debe evaluarse periódicamente mediante auditorías que realicen terceros calificados e independientes.
  4. Gestionar con eficacia las responsabilidades ante los medios de comunicación. Es importante que las empresas gestionen estratégicamente sus responsabilidades con los medios de comunicación, lo que garantizará que la reputación de la marca no se vea empañada por una mala publicidad o una denuncia errónea.
  5. Aprovechar los canales de comunicación para identificar los problemas de forma temprana. Los canales de comunicaciones permiten a las empresas obtener perspectivas de personas, empleados y clientes. Esta es una oportunidad inmejorable para que las empresas se mantengan atentas a quejas, denuncias y reclamaciones provenientes de la comunidad de trabajadores en general y para que mitiguen los incidentes laborales antes de que se conviertan en algo desproporcionado.
  6. Formar y educar a los empleados y a los asociados de la cadena de suministro. La formación de los empleados y de terceros también puede ayudar a reducir los riesgos. En estas formaciones, las empresas pueden comunicar claramente sus políticas y directrices laborales a empleados y proveedores.

Además, debemos comprometernos a realizar diferentes actividades basados en el ciclo PHVA, entre los que encontramos:

  1. PLANEAR

  • Definir la asignación de roles y responsabilidades al interior de la organización para la gestión de riesgos en DDHH en la cadena de suministro.
  • Comunicar sus políticas de DDHH a proveedores y contratistas, sus exigencias frente al respeto, la promoción de los DDHH y la remediación de impactos negativos, incluyendo los procedimientos y lineamientos que la empresa tenga al respecto.
  • Comunicar a sus proveedores y contratistas las medidas sancionatorias frente a las conductas y acciones que vulneren los DDHH, que pueden incluir, entre otras, la terminación inmediata de la relación comercial.
  • Comunicar a los proveedores y contratistas su responsabilidad de establecer estrategias para la gestión de sus riesgos en DDHH.
  • Incluir en los contratos con proveedores y contratistas cláusulas que obliguen al respeto de los DDHH.
  • Identificar y analizar los riesgos e impactos en DDHH asociados a su operación y la forma en que proveedores y contratistas tienen relación con estos riesgos.
  • Identificar los proveedores y contratistas críticos en temas de DDHH y priorizar el ejercicio de debida diligencia en ellos.
  • Analizar los niveles de riesgo asociados a la contratación de nuevos proveedores y contratistas y/o proveedores y contratistas vigentes, sobre los cuales exista evidencia creíble de su participación en vulneraciones o impactos negativos en DDHH.
  • Identificar medidas para atender los riesgos que se pudieran presentar como resultado de la relación comercial con proveedores y contratistas priorizados.
  • Analizar el desempeño en materia de respeto a los DDHH de sus proveedores y contratistas priorizados con base en servicios anteriores.
  • Indagar si los proveedores y contratistas priorizados cuentan con los mecanismos y las capacidades para gestionar sus propios riesgos en DDHH.
  • Propiciar relaciones de confianza y de comunicación continúa entre la empresa y los distintos eslabones de su cadena de suministro que faciliten la gestión de riesgos en DDHH.

2.  HACER

  • Implementar mecanismos de intercambio de información relevante con sus proveedores y contratistas que den cuenta de su gestión para mejorar su desempeño en DDHH.
  • Contribuir a la generación o fortalecimiento de capacidades mediante la transferencia de conocimiento y herramientas a proveedores y contratistas, con el fin de que éstos identifiquen, gestionen y mitiguen sus riesgos e impactos en DDHH y actúen de conformidad con estándares y normativas en la materia.
  • Incentivar a proveedores y contratistas a implementar estándares de DDHH para mejorar su desempeño y cumplir con las obligaciones frente a la empresa, de acuerdo con su sector y capacidades.
  • Motivar la participación de proveedores y contratistas en iniciativas que contribuyan a mejorar su desempeño en DDHH como, por ejemplo: Guías Colombia, Comité Minero Energético, Pacto Global de Naciones Unidas, entre otras.
  • Incentivar a proveedores y contratistas a adoptar acciones afirmativas para la inclusión de poblaciones discriminadas tomando en cuenta la legislación pertinente en la materia.
  • Contar con un enfoque diferenciado en el relacionamiento con pequeñas y medianas empresas –PYMES–, en las exigencias y en la generación o fortalecimiento de capacidades para la gestión en DDHH que permita aumentar gradualmente las exigencias y expectativas en esta materia.
  • Contar con mecanismos de quejas y reclamos para que los empleados de proveedores y contratistas, o los grupos de interés impactados por las operaciones de éstos, puedan denunciar ante la empresa contratante los impactos negativos sobre los DDHH que las operaciones de éstos puedan ocasionar.
  • Implementar medidas para atender los riesgos que se presenten como resultado de la relación comercial con proveedores y contratistas priorizados, orientadas a no contribuir, apoyar o encubrir que en su cadena de suministro se cometa:
    • Cualquier forma de tortura, trato cruel, inhumano o degradante. • Cualquier forma de trabajo forzado o peores formas de trabajo infantil y explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
    • Acoso y violencia de género.
    • Cualquier forma de vulneración del derecho de libre asociación y negociación colectiva.
    • Otras vulneraciones y abusos de DDHH, como corrupción, soborno y afectaciones sobre el medio ambiente, entre otros.
  • Implementar medidas sancionatorias cuando se evidencie complicidad, directa o indirecta, por parte de sus proveedores y contratistas con acciones de grupos armados al margen de la ley. La complicidad incluye, pero no se limita, a hacer pagos o proporcionar cualquier clase de asistencia logística, información o equipos.
  • Establecer medidas correctivas y/o sancionatorias para responder a casos de discriminación y/o vulneración de derechos que se puedan presentar por parte de sus proveedores y contratistas.
  • Formular y activar planes de contingencia, en caso de la materialización de un evento de vulneración a los DDHH y el DIH en la cadena de suministro.

3.  VERIFICAR

  • Establecer y/o adaptar su sistema de seguimiento y evaluación de desempeño en DDHH para que incluya:
    • Indicadores que le permitan hacer seguimiento a su ejercicio de debida diligencia en DDHH en la gestión de la cadena de suministro.
    • Instrumentos de medición de las capacidades de sus proveedores y contratistas para cumplir con los criterios de desempeño en DDHH, y procedimientos de evaluación de la empresa.
    • Mecanismos para la evaluación de desempeño de sus proveedores y contratistas frente a las obligaciones de respeto de los DDHH. Estos mecanismos pueden ir desde la autoevaluación de desempeño por parte del proveedor o contratista o visitas a terreno, hasta auditorías contratadas con terceros.
  • Comunicar clara y específicamente a sus proveedores y contratistas los mecanismos de monitoreo que se van a implementar con el objetivo de conocer su desempeño en materia de DDHH.
  • Informar a sus proveedores y contratistas sobre el manejo que se le dará a la información recogida a través de los indicadores de desempeño.
  • Aplicar mecanismos de evaluación para que en la gestión de los proveedores y contratistas priorizados no se cometa:
    • Cualquier forma de tortura, trato cruel, inhumano o degradante.
    • Cualquier forma de trabajo forzado o peores formas de trabajo infantil y explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
    • Acoso y violencia de género.
    • Discriminación por razones étnicas, etarias, religiosas, políticas, culturales, de género y discapacidad, entre otras. • Atentar contra el derecho de libre asociación y negociación colectiva.
    • Otras vulneraciones y abusos de DDHH, como la corrupción y afectaciones sobre el medio ambiente.
    • Apoyo directo o indirecto a grupos armados al margen de la ley.
  • Difundir entre sus proveedores y contratistas herramientas para que éstos puedan autoevaluar su desempeño en DDHH, generar apropiación y dominio del tema y puedan alinear sus operaciones frente a los riesgos en DDHH que identifiquen.

4. AJUSTAR

  • Adaptar el proceso de debida diligencia de la empresa en la gestión de su cadena de suministro, en los casos en que se identifiquen oportunidades de mejora, para fortalecer la gestión de DDHH con sus proveedores y contratistas.
  • Comunicar a sus proveedores y contratistas las consecuencias de no cumplir con las exigencias de la empresa en materia de DDHH o por tener un bajo rendimiento continuo en esta materia.
  • Acordar con proveedores y contratistas priorizados que no hayan cumplido con las exigencias y expectativas en materia de DDHH, un plan de mejora con objetivos y plazos claramente delimitados para mejorar su desempeño en DDHH.
  • Implementar mecanismos de seguimiento y evaluación para los planes de mejora acordados con proveedores y contratistas.
  • Considerar la terminación de la relación comercial con proveedores y contratistas que incurran en acciones o conductas que vulneren los DDHH o que no cumplan con la implementación de los planes de mejora acordados en materia de DDHH.
  • Para el caso de proveedores y contratistas que no cumplan con la implementación de los planes de mejora pero que sean críticos para la viabilidad de la operación de la empresa, considerar como último recurso medidas de contingencia que permitan continuar con la relación comercial dentro del respeto por los DDHH.

A que se deben comprometer las empresas:

  1. Promover entre sus proveedores y contratistas el respeto por los DDHH.
  2. Comunicar a su cadena de suministro su compromiso en materia de DDHH.
  3. Conocer si sus proveedores y contratistas gestionan los riesgos e impactos en DDHH considerando estándares en la materia.
  4. Promover la aplicación de los estándares de debida diligencia en DDHH en la gestión de la cadena de suministro.
  5. Promover la gestión de los riesgos e impactos negativos en DDHH que se puedan generar por parte de sus proveedores y contratistas.
  6. Promover en su cadena de suministro el principio de no discriminación, así como la adopción de acciones afirmativas que propendan por la inserción de las poblaciones discriminadas.

Para concluir “la dignidad está en la esencia de los derechos humanos, por tanto, respetarlos es fundamental para las empresas”, tanto Naciones Unidas, la OCDE y otras organizaciones mundiales están atentas y orientando a los diferentes estados para que cumplan con los compromisos, para los empresarios es necesario hacer gala de la realización, seguimiento y ajuste a los compromisos de la Responsabilidad Social Empresarial

Existe una razón tanto ética-legal como comercial, también debe considerarse como una oportunidad para construir cadenas más responsables en consonancia con las leyes que se avecinan, que generarán negocios más fuertes y resistentes, al mismo tiempo que proporcionarán una vida razonablemente digna a las personas que las integran.

BIBLIOGRAFÍA

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